jueves, 29 de septiembre de 2016

Exposición de brujería en Comillas

Entre el pasado uno de julio y seis de septiembre los visitantes de la bella Comillas (Cantabria), pudieron visitar la exposición "Brujería" en el Centro cultural "El Espolón".

Reproducción del dios mesopotámico Pazuzu
Ya había visto algunas exposiciones sobre brujería y todas siguen más o menos el mismo esquema. Todas apelan a la parafernalia de la brujería con un enfoque decididamente ocultista. La puesta en escena de las mismas suele ser digna de una película de Paul Naschy, como podéis ver en las fotos que facilita El diario Montañés de la misma.

Ninguna explicación, no digo ya académica, sino puramente racionalista, suele ser reflejada en las mismas. El drama de las mujeres acusadas de brujería queda sepultado bajo tanto atrezzo y es una pena, porque perdemos la oportunidad de hacer una buena  difusión cultural. Por eso me parece cada vez más importante la propuesta del Museo de la Brujería de la Alcarria, porque precisamente es lo que hacen. Dar un tratamiento mucho más veraz a este tema.

La exposición que nos ocupa dedica una mínima parte a explicar a los dioses de la Antigüedad que siempre se han relacionado con el mal, tales como Pazuzu, Lilith, o Pan. En la mima vitrina se muestran algunas figuras de diosas de la fertilidad. Por supuesto, hablamos en todos los casos de reproducciones más o menos conseguidas.

También tenemos varias vitrinas con las las plantas que utilizaban para sus conjuros dedicados a la magia amatoria, alucinógenos o supuestos venenos. Como veis material fácil de conseguir. Tampoco pueden faltar, ni faltan, las reproducciones de máquinas de tortura que no necesariamente tiene que ver con la brujería.
Una de las vitrinas dedicada a ungüentos y pócimas,
Y hasta aquí lo que tiene que ver con la brujería, porque luego nos encontramos con momias de supuestos duendes, cuerpos de haditas en botes de formol -como os lo cuento-, basiliscos, sirenas, e incluso con la cabeza momificada de Erzsébet Báthory, la Condesa sangrienta. Como veis todo muy creíble.

¿Entonces de qué va todo esto? Pues la explicación es que nos encontramos ante un "gabinete de curiosidades" que coleccionó allá por los años 30 del pasado siglo un italiano de la zona del Friuli llamado "Señor Alessandro". Suponemos que su apellido sería Udine, igual que el nieto que prologa el folleto de la exposición, y donante de la misma.

Este tal Alessandro se dedicó a recopilar todo este material de dudoso gusto y procedencia por toda Europa, fascinado por el tema de la brujería; sintomático que fuera del Friuli. Dejó además un diario con lo que aprendía sobre el tema y sus encuentros con personas que le vendían este material, entre los que se encontraban creyentes en la magia o simples timadores. Alessandro parece apercibirse de los engaños, pero aún así compraba el material como simple curiosidad.

Reproducciones de máquinas de tortura.
Supuesta cabeza de la Condesa Sangrienta,.
Lo más importante de la exposición es el catálogo de la misma, porque son fragmentos del diario de este curioso coleccionista. En él consigna sus compras, adjunta recortes de periódicos de la época y los encuentros con sus vendedores. 

Para mí la exposición está mal enfocada, el material es casi lo de menos. Lo importante es la figura de este tal Alessandro y rastrear en sus objetos mágicos (¿?) para saber su procedencia y modo de falsificación. Las piezas son todas de fines del XIX y principios del XX. En la propia exposición no dicen la procedencia de la pieza, hay incluso algún documento, o dan una mínima explicación de la misma. 

En resumen, exposición curiosa pero sin más, de poco valor histórico, en absoluto rigurosa y de difícil contextualización. Una exposición que llevará al visitante no informado hacia la confusión y el error en torno al mundo de la brujería.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Perdidos en la Biblioteca de Babel

De esas premisas incontrovertibles dedujo que la Biblioteca es total y que sus anaqueles registran todas las posibles combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable expresar: en todos los idiomas. 
La biblioteca de Babel, Jorge Luis Borges


Todos los lectores de Borges hemos visto el evidente paralelismo entre la Biblioteca de Babel de su libro Ficciones, escrito en los años 40 del siglo XX, y nuestra moderna red de redes, Internet. En ambos repositorios se encuentra una cantidad de datos ingente, infinita a efectos prácticos para nosotros, simples mortales. Por cierto, que el concepto expuesto por el genial argentino no era nuevo (ni Borges lo expuso así), tal como podemos ver aquí.

Sin embargo, vean que uso el término datos, y no información; en términos de tecnologías de la información y las comunicaciones, es decir, mi sector profesional, se establece el paradigma datos → información → conocimiento → sabiduría, siendo este último e ideal estado el objetivo en cualquier escenario. Todo aquel dato que no me aporta información (es decir, es relevante para mí), podemos llegar a considerarlo simple ruido.

Como ya saben los habituales de este blog, hace mucho que hablo de que ha habido tres revoluciones en el acceso a la información; la primera, la propia invención de la escritura. La segunda, la invención de la imprenta de tipos móviles por Gutenberg. Y la última, la digitalización de la información, revolución en la que nos encontramos inmersos, y de la que aún desconocemos el alcance real. Pero uno de sus efectos evidentes es que el volumen de datos a nuestro alcance es varios órdenes de magnitud mayor que hace apenas un par de décadas.

Perdidos en la Biblioteca de Babel
La biblioteca imaginada por Borges (La piedra de Sísifo)
Hay que buscar caminos que no hayan sido transitados antes

Para ayudarnos a localizar datos en tal maremagnum contamos con distintos buscadores; evidentemente están Google, Bing, Yahoo, etc. Pero también están los propios de algunas páginas, como Facebook y su opción de noticias, y, por supuesto, el de Amazon, cuyo valor real como empresa es precisamente ese buscador destinado a hacernos recomendaciones basadas en compras previas. 

La cuestión es que estos buscadores acaban funcionando de manera muy sesgada, ya que mostrarán opciones que están en nuestra zona de confort, dejando fuera todo aquello que consideran no relevante para nosotros. Es lo que se llama la "burbuja de filtros"; para que lo entienda mejor, recupero este vídeo, que ya les enlacé en su momento, donde Eli Pariser se lo explica perfectamente:


O sea, que los algoritmos, por su propia forma de trabajar, acaban mostrándonos sólo una parte de la información disponible (o al menos mostrándonosla la primera). O dicho de otra manera, con el tiempo aprenden sobre nosotros y tienden a mostrarnos las noticias procedentes de fuentes acordes con nuestra tendencia política, a recomendarnos libros de autores y temáticas similares a aquellos que ya hemos adquirido, y a recomendarnos viajes a lugares con un aire a aquellos que ya conocemos.

Sin embargo, ¿acaso es nuevo este escenario? Veamos este párrafo:
La capacidad que tenemos la mayoría de seguir el hilo en un galimatías de sucesos es muy limitada. Luchamos por mantener un equilibrio en medio de mil impresiones y de comprender nuestro mundo por eliminación cuando se vuelve imposible hacerlo por síntesis. Por eso los medios de comunicación pueden persuadirnos de tener una opinión opuesta a la que teníamos hace unos años, sin que nos demos cuenta.
¿Cuando dirían que está escrito? Pásmense. Pertenece al libro Guerreros: Reflexiones del hombre en la batalla, de J. Glenn Gray, y está escrito en 1959. Época en la que Internet era el equivalente a un sueño perturbado de media docena de personas, y todo el mundo se informaba a través de la radio, el periódico y la televisión, que en aquel entonces pugnaba por la corona de los mass media.

Así pues, lo que hemos cambiado realmente es el nombre del dueño del algoritmo. Anteriormente quienes sesgaban nuestro acceso a la cultura y la información, y, por tanto, a nuestra forma de pensar, eran los de siempre: el estado y la iglesia. Hasta el nacimiento de los medios de comunicación modernos lo tenían relativamente fácil, porque ni toda la población estaba alfabetizada, ni había tanta información que controlar, al menos en términos comparativos.

Ahora son las grandes compañías de Internet quienes pueden ejercer ese control de la información, y lo que han hecho es automatizar el proceso ante la ingente cantidad de datos disponibles. Los apocalípticos tecnológicos hablan de este "efecto burbuja" como si se tratase del ébola, y evidentemente, yo no defiendo que este sesgo sea bueno o deseable, pero es que siempre hemos vivido en esa especie de campo de fuerza construido en torno nuestro.


Perdidos en la Biblioteca de Babel: burbujas de filtro
Deberíamos optar por que esas burbujas vayan siendo cada vez más grandes (Youtube)
Buscad leyendo y hallaréis meditando

¿Acaso nuestros abuelos, en los años 60, al ir a la tienda de discos, iban a comprar el último disco de los Rolling Stones? Posiblemente ni supieran quienes eran, o les sonaba vagamente a eso que escuchaban sus hijos (o sea, nuestros padres); iban a la sección de zarzuela, y en caso de dudas con la versión le preguntaban al dependiente; que yo sepa entonces Amazon no existía, pero el "mecanismo" daba el mismo resultado.

Del mismo modo (en España al menos a partir de la llegada de la democracia), siempre compraban el mismo periódico, en función de su escuela de pensamiento político, y por aquel entonces no existían Google ni Facebook. Si hoy día cambia el gobierno y con él las tendencias de la televisión pública, si no nos gusta como tratan las noticias nos vamos a otra cadena privada acorde a lo que queremos escuchar. 

Podrán decir ustedes que con esos algoritmos nos pueden manipular, además de manera bastante sutil. No se lo niego, pero, además de leer el párrafo de arriba de J. Glenn Gray, les recomiendo la película La cortina de humo. Narra, en una ficción de lo más creíble, como, para tapar un escándalo sexual del presidente de EEUU, literalmente se inventan una guerra en las noticias. Sobre todo nos deja la impresión de que nos han colado goles como ese más de una vez, y más de dos. La película es de un año antes de que naciera Google, así que esta sensación ya existía hace 20 años.

Entonces, ¿a qué tanto revuelo? Pues a que estamos perdiendo la oportunidad de cambiar las reglas del juego; por primera vez en la historia esta limitación puede ser corregida, al menos sin necesidad de tomar la Bastilla. Tenemos una cantidad ingente de información al alcance de los dedos, pero debemos ser conscientes de las nuevas reglas para evitar viejos errores. De hecho, las compañías deberían mejorar sus algoritmos para evitar este efecto burbuja, especialmente si comenzamos a denunciarlo, a solicitarlo y a buscar alternativas. O, directamente, que algún buscador cuyo valor diferencial sea la ausencia de "efecto burbuja" empiece a tomar fuerza en el mercado...

Además, que en este caso podemos salir aposta de nuestra zona de confort. Podemos modificar nuestras búsquedas para forzar a los buscadores a mostrarnos otros resultados distintos; el mero hecho de que entremos todos los días en distintos periódicos online, aunque alguno apenas lo miremos, ya debería ayudar a corregir esta tendencia. De hecho, alguien con una curiosidad natural sobre muchos temas y puntos de vistas seguramente apenas sufra el efecto de estas "burbujas".

Y siempre queda además la opción de romper la baraja: si no me gusta el algoritmo de Amazon, aunque sólo sea porque sé de su sesgo, me voy a la librería del barrio y le pregunto a mi librero de cabecera. ¿No?

Perdidos en la Biblioteca de Babel: pinchando la burbuja
Rompiendo la burbuja (dontbubble.us)

jueves, 22 de septiembre de 2016

¿Puede un director de cine ser historiador? A vueltas con el cine y la historia.

Últimamente ando leyendo mucho sobre cine e historia, y quería compartir con vosotros algunas de las cuestiones que más me han llamado la atención en la siempre difícil relación entre ambas disciplinas. No pretendo con ello dar mi opinión, sino dejaros algunas ideas que he leído y  que espero os hagan reflexionar. 

Las primeras ideas las extraigo de un magnífico libro, que merecerá reseña completa, llamado Historia y cine. la construcción del pasado a través de la ficción histórica. Por hoy vamos a centrarnos en el capítulo de Julio Montero titulado Nuevas formas de hacer historia. Los formatos audiovisuales. Allí podemos leer que: 
...la historia en formato cinematográfico puede realizarse -y se ha realizado en producciones concretas-, sino de que esa historia en las pantallas se realizará, se está realizando, con o sin historiadores" (p. 52)
En estas pocas líneas hay mucha miga. Para comenzar se habla de historia en formato cinematográfico. Es decir, que estamos hablando que es posible, al menos planteable, hacer Historia alejándose del formato tradicional escrito; es decir en forma de libro. Por supuesto no todas las películas lo son, pero sí algunas. ¿Es necesario hacer historia en formato cinematográfico? ¿Existe tal posibilidad?  Vuelvo a citar a Montero;
La cuestión radical que hoy quiero traer aquí -a un foro compuesto predominantemente de historiadores- es si existe la posibilidad de escribir historia tal y como la concebimos -explicación racional del pasado- mediante relatos audiovisuales. Y si esa tarea resulta imposible, ¿cuál sería la alternativa en la ya actual sociedad audiovisual de nuestros días? Estas dudas sobre el futuro parten de una triple premisa. Primero, en una sociedad en la que lo audiovisual tienen un protagonismo cultural indudable, no se puede prescindir de este soporte para presentar la historia. Segundo, tampoco la historia es prescindible en la cultura occidental. Y tercero, conviene recordar que nuestra memoria, la de cada quien, está compuesta fundamentalmente de imágenes construídas. Indudablemente esto me sitúa en la línea de la aceptación de la "historia audiovisual" como posibilidad. (p. 42) 
Segunda cuestión. Si se puede hacer historia en formato cinematográfico, es lícito plantearse si los directores de cine pueden hacer historia, a pesar que no sean historiadores académicos. Robert A. Rosentone en el libro La Historia en el cine. El Cine sobre la Historia (Rialp, Madrid, 2014), sostiene que Oliver Stone lo es;
Ningún cineasta norteamericano de la última mitad del siglo ha estado más obsesionado con cuestiones históricas ni ha despertado polémicas públicas tan considerables como Oliver Stone. Y eso se debe precisamente a que ha abordado en sus películas la historia. (p.195)
Caratula de la versión  Blu-ray de JFK (Oliver Stone, 1991) Fuente: blue-ray.com
Por supuesto estoy apenas esbozando el tema: detrás de esta afirmación hay mucha polémica y muchos matices imposibles de ser reflejadas de manera tan breve. Natalie Zemon Davis, por ejemplo, no estaría de acuerdo con Rosenstone... o sí, pero con muchos matices. Si seguimos con este razonamiento, y recuperando la afirmación de Montero "esa historia en las pantallas se realizará, se está realizando, con o sin historiadores", es momento de plantearse de qué podemos hacer los historiadores por nuestra parte, porque ya estamos viendo que éste se hará con o sin nosotros.

Hasta ahora casi todo nuestro trabajo se ha centrado en decir si una película se aproxima o no la la verdad histórica -término también más que ambiguo- o no. Si los uniformes son o no adecuados o si cuenta los hechos tal y como fueron. Pero en ello hay un problema; lo hacemos con un absoluto desconocimiento de las reglas cinematográficas y de sus dificultades. Montero afirma que:
El precio del rigor ha sido negar el estatuto de cientificidad al lenguaje audiovisual. Los teóricos aprendieron a analizar películas desde la literatura, pero no les dio tiempo a aprender a hacer cine. Hubiera sido pedir demasiado (p. 45) 
Fuente: portal Cine e Historia
Es más, si pienso un poco me cuesta encontrar compañeros de facultad que con los dieciocho o veinte años tuvieran una cultura cinematográfica media, no digamos ya buena. Entre ellos me incluyo, porque mi interés por el cine no vino dado por la carrera, sino que nació más tarde. Sí, algún profesor nos hacía referencia a alguna película o nos la ponía pero poco más. ¿Pero qué esperar de una carrera de Historia que no tenga troncal alguna de Arte?

Para hacernos una idea de los problemas a los que se enfrenta una producción histórica os remito a dos interesantes y amenos capítulos del citado Historia y cine. la construcción del pasado a través de la ficción histórica. El primero es Experiencias en el cine de época. Intento de receta casera de Uxua Castelló y el de Rodolf Sierra Amar en tiempos revueltos. Dificultades de una serie diaria.

Montero no es muy optimista sobre crear un historiador cineasta al afirmar que:
Hasta ahora hay que concluir que resulta más fácil hacer que un cineasta se convierta en historiador que al revés. 
Y ya vamos tarde, porque como demuestra Iris en el blog, la historia no llega ya al público sólo en formato cinematográfico. Los videojuegos, la "gamificación" viene pisando fuerte, Montero va más allá y piensa que en un futuro podría darse que la historia pueda ser, escrita no sé si es el término, apoyándose en lenguajes audiovisuales. No deja de ser paradójico que las investigaciones sobre cine e historia se vean atadas al papel. ¿No creéis?.

Las reflexiones sobre cine e historia no se agotan, ni mucho menos, aquí pero yo debo ser también consciente del medio en el que me muevo e ir cerrando este post.

Gracias por leernos y esperamos vuestros comentarios y reflexiones.

lunes, 19 de septiembre de 2016

El matrimonio Le Plongeon y los mayas

Augustus y Alice Le Plongeon (Wikipedia)
Una serie de entradas en las que nos dejan bastantes comentarios son, a nuestro pesar, las referidas a pseudohistoria; son las que recopilamos bajo el epígrafe de Antología del disparate, donde recogemos las teorías de Fomenko, Von Daniken, Velikovsky, etc. 

Todas estas teorías pseudohistóricas tienen algo en común: desde puntos de partida interesantes se llega a las conjeturas más peregrinas, nunca apoyadas por las pruebas arqueológicas o documentales. En base a ideas preconcebidas, falacias lógicas (especialmente a silentio, ad ignorantiam secundum quid) y argumentaciones en contra del conocimiento ya establecido cuando les contradice (como la validez de la prueba del carbono-14) se consiguen constructos con poca base a los que normalmente se les intenta dar legitimidad afirmando que hay una conspiración a gran escala para ocultar la verdad, que es la expuesta por su teoría. Curiosamente, tienen acérrimos defensores, y confieso que lo del amor por la conspiranoia, especialmente las que implican hasta a los vampiros diurnos y los comunistas nazis, es un tema que se me escapa.

Hoy traemos otro buen ejemplo de como una investigación inicial realmente interesante degeneró en las más curiosas teorías, de una manera similar a la que realizó Piazzi Smyth con la Gran Pirámide de Guiza. Es el caso del matrimonio Le Plongeon, quienes realizaron un estudio bastante completo sobre la cultura maya, que degeneró rápidamente en una corriente esotérica, llamada mayanismo. Esta teoría entronca además con la de Ignatius Donnelly respecto a la Atlántida.

No puedes poner maíz en una canasta con huecos

Augustus Le Plongeon nació en la isla de Jersey en 1825, estudió en París, y, posteriormente, fotografía en Londres. Con 19 años viajó a Chile, donde vivió durante algún tiempo tras un naufragio; posteriormente se estableció en California durante la fiebre del oro, para abrir finalmente un estudio de fotografía en Lima en 1862. Allí comenzó a usar el proceso de colodión húmedo, que empleó en sus estudios fotográficos de las ruinas peruanas.

Durante esa época conoció los trabajos de Brasseur de Bourbourg; estas lecturas, junto a las que realizó sobre la civilización maya en el Museo Británico en 1871, le llevaron a pensar que la Civilización (con mayúsculas) había nacido en mesoamérica. Fue entonces también cuando conoció a Alice Dixon, joven londinense nacida en 1851, hija del fotógrafo Henry Dixon, conocido por su contribución al desarrollo de la fotografía pancromáticapor sus fotografías del viejo Londres.

1873 fue un año interesante para el matrimonio: aprendieron de Henry Fox Talbot, padre de la fotografía moderna, como perfeccionar su técnica, y viajaron a Yucatán convencidos de que era la cuna de la civilización; permanecieron allí hasta 1885, creando un registro fotográfico que aún a día de hoy se considera básico en el estudio de la cultura maya, puesto que muestra numerosos monumentos en un estado de conservación muy superior al actual.

Alice y Augustus tomaron durante esos años cientos de estereogramas (colocando la cámara en trípodes altos o andamios, para corregir la perspectiva), registrando con gran completitud yacimientos como Chichén Itzá y Uxmal. En sus fotografías recogieron tanto fachadas de edificios como otros artefactos, detalles arquitectónicos, bajorrelieves, textos jeroglíficos y esculturas. Los negativos fueron tratados con el máximo cuidado, procesando los mismos hasta lograr la mejor nitidez posible en la época; se dice que revelaban las placas fotográficas dentro de los propios monumentos mayas, aprovechando su oscuridad.

Además, en Chichén Itzá, descubrieron una estatua a la que nombraron Chac Mool (gran jaguar rojo, en maya yucateco); el nombre es invención de los Le Plongeon, aunque los arqueólogos han adoptado el nombre para referirse a estas esculturas, consistentes en un monolito tallado con forma de cuerpo humano reclinado, con las piernas dobladas conformando un asiento en la parte abdominal, el cual se cree que era utilizado como piedra de sacrificios.


Fotografía de Chac Mool en Chichén Itzá (Wikipedia)
Nunca ensartarás lo que no tiene agujero

La parte más científica de su trabajo, es decir, esta exhaustiva recopilación de fotografías, es sin duda impresionante y digna de ser recordada. Sin embargo, al igual que pasó con Piazzi Smyth y la Gran Pirámide, las teorías que rodeaban a este trabajo eran de lo más curiosas. Concretamente, dicha teoría implicaba que la civilización maya había sido la más antigua de la Historia, que se había extendido por el sudeste asiático, establecido en la Atlántida y llegado finalmente a Oriente Próximo, donde habría dado lugar a la civilización egipcia. 

Le Plongeon intentó traducir el Códice Troano, una parte del Códice de Madrid; incluso en su época la traducción fue tratada con escepticisimo, y actualmente se considera totalmente errónea, producto solamente de la imaginación de Le Plongeon. Conforme a la traducción de Le Plongeon, en el códice se relataba la destrucción de Mu, que él asoció a la Atlántida. 

Además, conforme a sus teorías, los símbolos de la masonería podrían rastrearse hasta la civilización maya, y creó una detallada "historia" de la reina Moo y el príncipe Coh (también llamado Chac Mool), de modo que la muerte de este último habría dado lugar a la erección de monumentos conmemorativos (los fotografiados por el matrimonio), de manera similar al Albert Memorial erigido por la reina Victoria. 

Como casi siempre ocurre, esta teoría consiguió cautivar a parte del público, pero para la década de 1880, las evidencias arqueológicas ya permitían afirmar sin lugar a dudas que la civilización egipcia era más antigua, por lo que la teoría mayanista cayó en el descrédito... aunque me pregunto si el tema de la Atlántida no les había hecho ya sospechar que había algún fallo en la misma.

Sin embargo, algunos otros personajes del mundillo pseudohistórico-esóterico tomaron dicha teoría como base para sus propias especulaciones; tal es el caso de Ignatius Donnelly y su teoría sobre la Atlántida, y la afamada  Helena Blavatsky. Alice Le Plongeon se interesó en el espiritualismo, en la masonería, y en el movimiento rosacruciano, y se mostró también muy activa en la Sociedad Teosófica (co-fundada por Madame Blavatsky); además fue amiga de Annie Besant, escritora ocultista y de James Churchward, quien escribió extensamente sobre los continentes perdidos de Mu y Lemuria.

En todo caso, Augustus Le Plongeon pasó sus últimos años de vida intentando defender su teoría de los ataques de sus detractores, llamándolos a menudo "arquéologos de escritorio". Falleció en Brooklyn en 1908; Alice falleció también en Brooklyn en 1910. 

Gran parte de los trabajos de los Le Plongeon están recogidos en el Getty Research Institute de Los Angeles. Y es que pese a que sus teorías "mayanistas" han sido demostradas como infundadas y dignas de la etiqueta de pseudohistoria, sus trabajos "mayistas", especialmente su recopilación de fotografías sobre los más importantes yacimientos mayas, siguen siendo referenciales.


Fotografía estereoscópica del ala oeste del Palacio de las Monjas, en Chichén Itzá (White Bone Dragon Maya Archaeology Blog)

jueves, 15 de septiembre de 2016

De nuevo en marcha: bienvenidos al curso 2016-1017.

Pues sí, señoras y caballeros. El largo verano que teníamos por delante ha tocado a su fin casi sin darnos cuenta. Cuando los trimestres tardan en caer como losas, el verano se va en un suspiro. Seguro que al comenzar el verano teníamos mil planes, espero que al menos llevarais a término la mitad de ellos. ¿Habéis leído todo lo que os propusisteis al comienzo del verano? Sed sinceros. 

Yo lo voy a ser ahora. Estoy escribiendo esta bienvenida a mediados de agosto en una plácida noche asturiana en Colombres, con el Archivo de Indianos al fondo. Todo un lujo que recordaré al publicar la entrada. Vamos con adelanto, escribiendo y preparando porque nos viene un curso muy intenso para todos los integrantes de Licencia Histórica ya sea por motivos personales, laborales, e incluso ambos. 

Vista de Colombres (Asturias), con el Archivo de Indianos al fondo. Archivo propio.
Sacar una entrada "currada" no es tarea fácil y la responsabilidad es mucha porque cada vez es más gente, gracias a todos, que nos sigue y más exigente. Intentaremos estar a la altura de lo que se espera de nosotros. Aprovechamos también para agradecer el seguimiento que hemos tenido este verano en redes sociales. Un verdadero lujo.

Pero vayamos al lío. ¿Qué podemos esperar este año de Licencia Histórica? Pues, para empezar, no perder nuestra seña de identidad y manteneros informados de seminarios, cursos, recursos y consejos para los estudiantes de historia. Tampoco dejaremos de publicar entradas de reflexión histórica o temas históricos. 

¿Pero que habrá de nuevo? Pues más pluralidad, más voces, más temas. No sólo porque los que ya somos integrantes de Licencia Histórica vamos, no sé si decir evolucionando, pero sí interesándonos cada vez por más temas y más diversos. También porque incorporamos dos voces nuevas a nuestro pequeño rincón en la red. 

Busto de Felipe II, famoso entre otras cosas por
 sus bancarrotas, en el Alcázar de Segovia
La primera incorporación ya "asomó la patita" de manera tímida el año pasado. Se trata de Miriam Rodríguez. Miriam es Licenciada en Historia por la Universidad Autónoma de Madrid y actualmente se está doctorando en Historia Moderna. Es la tercera modernista del grupo ya que Iris y yo lo somos, pero con un perfil muy diferente. Su ámbito de estudios se centra en la economía de los Austrias; esperamos que nos pueda aportar una visión complementaria a la nuestra.

El segundo en subirse al barco de Licencia Histórica es el historiador licenciado por la Universidad Autónoma de Madrid y profesor de secundaria en la Comunidad de Madrid Daniel Nuñez Tejada. Gran conocedor de la política de la Edad Moderna, hizo su Diplomatura en Estudios Avanzados en el ámbito de la España Contemporánea, lo que aportará más marco cronológico a nuestros artículos. De él también esperamos muchos consejos sobre las oposiciones a profesor, que acaba de superar con éxito, y sobre todo que nos traslade las experiencias educativas que desarrolla en las aulas. Yo he conocido alguna y estoy deseando que os las muestre. Espectaculares. 

Sí, son dos amigos, porque esto del blog lo hacemos porque nos gusta y porque nos divierte, pero no deja de ser un trabajo, y trabajo mejor con amigos cuando además estos han sido seleccionados por su gran valía profesional El poco o mucho prestigio que tengamos hay que cuidarlo y las malas compañías, por muy buenas personas que sean, no valen. 

¿Más novedades? De las que podamos hablar, pues otras se están cocinando en este momento e implementaremos algunas a lo largo del curso... Pues hemos desembarcado, por ahora, tímidamente, en Instagram. Veremos cómo funciona el experimento. De hecho estoy aprovechando el verano para ponerlo en marcha. Allí colgaremos fotos de nuestros viajes a lugares históricos. Quiero darle un tratamiento más personalizado que Pinterest. Por ahora estamos en versión prueba pero ya os animo a seguirnos también allí.


Conmemoración teatralizada de la llegada de Carlos V a Asturias en la localidad de Pimiango.
De nuevo a darle vueltas al  puñetero Google Calendar, que es muy útil pero que lo odio. ¡Se come los días y semanas! Vuelta a los borradores, a las discusiones sobre qué publicar primero y cómo ¿Por qué esta entrada funcionó y esta no?  ¿Cómo mejorar? ¿Qué falta o sobra? ¡Lo que debatimos en este blog internamente! Bendito debate, todo sea por hacer el blog cada día un poco mejor

En definitiva, bienvenidos a otro curso más y buen año a todos.

jueves, 30 de junio de 2016

Despedida del curso y un reto lector

Estimados amigos y amigas:

Con este post vamos a dar por concluido este más que ajetreado curso para los integrantes de Licencia Histórica. Por supuesto, como todos los años y que nadie lo dude, estaremos muy activos en redes sociales. Os recordamos que estamos en FacebookTwitter Pinterest a vuestra total  disposición así como nuestro correo. 

En términos numéricos el año ha sido espectacular con un crecimiento en número de visitas y nuevos seguidores que no imaginábamos ni en nuestros mejores sueños por lo que os damos emocionados y agradecidos las gracias  Tendremos que analizar cuidadosamente por qué ha sucedido y como podemos mejorar aún más. Tenemos ideas de por qué ha podido ser. La entrada de Iris Rodríguez Alcaide con sus entradas y claves para mejorar nuestra actuación en redes sociales creo que es una de las claves pero no la única. 
Portada de Pinterest de Licencia Histórica 
Ya no sé cuántas entradas hemos tenido este año, cuántos correos cruzados, cuántas conversaciones sobre cómo mejorar. Críticas y contracríticas antes de publicar, Juan cuadrando las fotos, Iris aportando más información. ¡Uf! Una locura antes que la entrada llegue a ser publicada. Y lo que me gusta es que critique o me critiquen todos la aceptamos e incluimos las mejoras propuestas. Los egos no tienen cabida. Ni los egos ni las imposiciones sobre contenido. En Licencia Histórica cada uno opina de una manera diferente en muchos temas y lo tomamos como una riqueza y santo y seña del blog

Por ahora vamos a descansar porque lo que sí os aseguro que todo el equipo de Licencia está simple y llanamente agotado. Dejaré tiempo a las tropas a que recuperen y a finales de mes nos reuniremos para planificar el año que viene que esperamos, nos conformamos, que sea la mitad de bueno que este. Ya han circulado algunas ideas pero toca descansar. 

Evidentemente los números son importantes, qué duda cabe, pero también os aseguro que me sentiría igualmente orgulloso si estos no hubiesen sido tan buenos. No tengo más que palabras de agradecimiento hacia el durísimo trabajo y compromiso que Juan e Iris han mostrado para con el blog, No quiero olvidar a  Miriam Rodríguez ha colaborado con nosotros con dos fantásticas entradas. Podremos gustas mas o menos, se nos leerá más o menos, pero el trabajo está hecho. Descansad que os lo habéis ganado a pulso.  
Vista parcial de nuestra carpeta en Pinterest Cine e Historia 
Licencia Histórica está creciendo y debo pensar cómo hacer que Juan e Iris estén cada vez más cómodos en el proyecto. Es una prioridad para el año que viene, crecer sin que nadie del equipo se quede atrás. Tarea nada fácil. 

Por ahora toca cerrar un año en el que hemos hablado mucho de cine y series, hemos colaborado con la I Semana del Audiolibro y con Arqueología Despierta Ferro entre otros. Reseñas de libros, de cómics o videojuegos.  Seminarios, recursos, noticias...También os hemos hablado de cómo los libros arden bien, del primero de mayo, de brujas o llorado por Umberto Eco, Este curso ha quedado un buen puñado de entradas de lo más ecléctico.

Antes de despedirnos una vez más os ruego encarecidamente que descanséis en verano, que hagáis caso a vuestras familias y a vuestro bienestar. Ningún trabajo ni proyecto puede minar la salud o la familia. Cada vez tengo más claro esto. Relajar y divertirse y en Licencia Histórica tenemos una propuesta para ello. Se trata de nuestro particular reto de lectura para el verano al que os invitamos a participar. Al que se anime a participar prometemos enviarle un diploma si nos envía una foto con los títulos escogidos con la etiqueta #RetoLecturaLH ¿Y en qué consiste? Pues en completar esta lista de lecturas (en el orden que queráis):



¡Feliz verano a todos!