jueves, 20 de diciembre de 2012

101 LicenciasHistóricas: revisitando nuestra historia.


Tras cien entradas publicadas, Juan y yo convinimos en que era momento de hacer una reflexión. De echar la vista atrás y poner en valor todo el trabajo realizado desde aquel 11 de febrero de 2011 en el que este blog nació. Permítanme por una vez decir que estoy, estamos, muy orgullosos de ver todo nuestro trabajo en su conjunto y que humildemente pienso que estamos cumpliendo con el objetivo de este blog. 

Claustro de la Catedral de Sigüenza.
álbum fotográfico del Facebook de LicenciaHistórica
Hemos superado las 20.000 visitas de lejos. Ahora mismo tenemos más de 2.000 visitas mensuales, lo que al menos a mí me parece todo un logro. En Twitter estamos cercanos a los 1000 seguidores y en Facebook, de donde proceden todas las fotos de esta entrada, ya pasamos de los 100. Poco a poco vamos creciendo , lo cual os agradecemos enormemente porque, sin ustedes desocupados lectores, nada de esto merecería la pena.

Lejos de relajarnos, esto nos hace cada día ser más exigentes con nosotros mismos. Juan y yo discutimos mucho todo lo que publicamos, hacia dónde vamos y qué mejorar.  Somos muy críticos con nuestro trabajo y con el del otro y siempre las críticas buscan mejorar el trabajo del otro, y al menos en mi caso, está siéndome de gran ayuda. Gracias Don Juan. Siempre dicen que no hay nada peor que ser tu propio jefe, y os aseguro que es cierto. Cada vez el trabajo es mayor y el nivel de auto exigencia también. No hace ni tres meses que iniciamos nuevas secciones y como buenos culos inquietos ya estamos maquinando nuevas ideas. De hecho me acaba de mandar Juan deberes para vacaciones navideñas... Por ahora, toca hacer recuento y reposar lo ya hecho, que podéis hacer con nosotros con el listado de las que, a nuestro juicio, son nuestros mejores post.



Orientación









Orillas del Nilo.
álbum fotográfico del Facebook de LicenciaHistórica

Redacción de trabajos












Plaza Mayor de Chinchón.
álbum fotográfico del Facebook de LicenciaHistórica


Arqueología:




Tecnología e Historia:















Internet e Historia:









Puerto de Tazones (Asturias)
álbum fotográfico del Facebook de LicenciaHistórica

Imagen e Historia:






Varias: Viajes y reflexiones históricas de Don Juan.
















Es nuestro pequeño regalo de Navidad. Sólo queda desearos en nombre de Juan y mío una muy Feliz Navidad y un 2013 lleno de salud y felicidad (lo de la prosperidad parece que anda más complicado).


FELIZ NAVIDAD a todos. Nos vemos/leemos el año que viene.


Y en el próximo capítulo...cómics e historia, biografías de personajes, más viajes, más recursos, más orientación  y más Ciencia e Historia, en fin, más LicenciaHistórica. 

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Japón y España: acercamientos y desencuentros

Hola a todos:

Estaba aquí trabajando metido en mis cosas. Como siempre día carreras y agobios pero hoy un poco más llevaderos cuando he recibido la noticia por parte de la editora de la publicación de Japón y España: acercamientos y desencuentros de la editorial Satori. Como siempre que María Jesús Zamora es la editora de un libro, la publicación está cuidada al detalle. A mi personalmente la portada ya me parece un lujo a la vista, el texto está mimado y los colaboradores son la élite. Pongo por ejemplo a  Hidehito Higashitani, Yoko Hara, Luis Miguel Vicente, Kayoko Takagui, Elena Barlés o a la propia editora, que nos sorprende con un artículo que estoy deseando poder saborear como lo es El diablo y sus máscaras. Influencia japonesa en el imaginario demoniaco del Siglo de Oro español. Quien me vaya conociendo ya sabe que esos temas me interesan enormemente. Queda pendiente la entrada de despedida del año que saldrá entre mañana y pasado, pero quería compartir con todos vosotros esta excelente noticia.

Un saludo


jueves, 13 de diciembre de 2012

¿Cómo funcionan las tecnologías usadas en arqueología? – y III

No se trata de lo que encuentras, si no de lo que descubres.

Como ya les conté en las entradas anteriores (aquí y aquí), la arqueología es una disciplina cuyos avances descansan a menudo en la comprensión y uso de fenómenos físicos y químicos; es uno de los más claros ejemplos de que la diferenciación de los estudios en “ciencias” y “letras” resulta bastante falaz. En todo caso, hasta ahora hemos hablado de la datación, pero existen otros aspectos en los que la tecnología puede aportar mucho. Por supuesto, en las técnicas ya citadas es a día de hoy casi imposible trabajar sin el adecuado software de tratamiento de datos, de dibujo, etc. Sin embargo, no es de lo que vamos a hablar, ya que la idea es explicarles los mecanismos principales de tecnologías algo más complejas. Para hablarles largo y tendido de programas adecuados ya hay gente con muchos más datos que yo, como la que gestiona esta página, o esta otra.

La tecnología principal, en torno a la cual se sitúan el resto, son los GIS (Geographic Information System), es decir, los sistemas para  recopilar, almacenar, tratar y manipular información geográfica con el fin de resolver problemas de diversa índole… en este caso, arqueológicos. A grandes rasgos es una gran base de datos que pretende gestionar información espacial, y que pretende responder, en general a las preguntas dónde (posición), qué (propiedades) y cuando (en qué momento o con qué frecuencia). Además, una de sus principales propiedades es poder trabajar con capas (por ejemplo, altitudes, vías de comunicación, poblaciones, etc.)

Cueva de Lascaux. Imagen de aquí
Como curiosidad, se considera que el primer GIS (totalmente rudimentario, claro) es, a su vez, un caso de estudio arqueológico: hace unos 15.000 años en las paredes de las cuevas de Lascaux (Francia) los hombres de Cro-Magnon pintaron en las paredes los animales que cazaban, asociándolos con esquemas que, se cree, cuadraban con los de migración de esas especies. Ya en el siglo XIX, el mapa de los casos de cólera en el Soho londinense llevado a cabo por John Snow en 1854 es el primer precedente moderno. Lógicamente, es en el siglo XX con el desarrollo de la tecnología de computación cuando este concepto comienza a asemejarse al que manejamos hoy día. No entraremos en excesivo detalle sobre los entresijos de estos sistemas, ya que daría para mucho; pero sí merece la pena realizar la distinción entre el proceso de recopilación de datos, y el de representación.

Capas donde ver las diferencias entre 
un modelo raster y uno vectorial. Imagen de aquí
En cuanto a la representación, simplemente haremos un par distinciones; una divide los  objetos en discretos y continuos. Discretos serán aquellos que pueblan el área de estudio de manera discontinua, o dicho de otra forma, son “claramente diferenciables”; por ejemplo, un edificio. Continuos son aquellos que tienen un valor en cualquier punto del área; por ejemplo, la altitud. Otra distinción se refiere a la forma de almacenar la información, y divide los sistemas en raster y vectoriales. Los raster almacenan información de forma explícita en cada unidad de datos (celda, píxel o grid), mientras los vectoriales emplean puntos, líneas (conjunto de puntos) y áreas (conjunto de líneas) para almacenarla. Éstos últimos son técnicamente más complejos, aunque también más comunes ya que son más precisos; los raster son aptos, por su parte, para aplicaciones donde predomina la información continua y no se requiere una gran precisión: por ejemplo, mapas de pluviometría, contaminación, análisis geológicos, etc. En función de las necesidades del proyecto será más adecuado uno u otro.

Para la creación de los datos el método más utilizado es la digitalización, donde a partir de un mapa impreso o con información tomada en campo se transfiere a un medio digital por el empleo de un programa de CAD (Computer-Aided Design). La digitalización de soportes analógicos puede hacerse manualmente o de forma automatizada, pero, en todo caso, se precisará al menos revisión y edición manual, especialmente si se requiere un acabado de calidad, ya que durante la digitalización frecuente que se den fallos involuntarios: líneas que no se cortan donde deben, bucles, nudos, líneas partidas, etc. que deberán ser corregidos. Una vez realizados estos pasos se dispondrá de un mapa que será la base para poblarlo de datos, los cuales serán los que realmente nos aporten la información necesaria (recuerden la diferencia entre información y datos). Para alimentar el sistema de datos pueden usarse varias fuentes, que explicaremos a continuación.

La primera es la más obvia, la agrimensura: los datos obtenidos de mediciones topográficas pueden ser introducidos directamente a través de instrumentos de captura de datos digitales mediante una técnica llamada geometría analítica; esta es la técnica usada tradicionalmente, por requerir tecnologías más sencillas; y, por aburrida que suene, ha dado lugar a alguna entretenida película.

Los satélites y la aviación son, por supuesto, tecnologías básica hoy día en muchos aspectos, y en lo referente a los GIS tienen mucho que aportar, tanto en lo referente a imágenes como otras mediciones. La primera es la más evidente, aunque a veces no tanto, ya que la búsqueda de patrones no visibles desde el suelo ha ayudado mucho a la arqueología: como muestras, varios botones. Y es que es un método relativamente sencillo (aquí tienen una explicación acerca de la fotografía aérea con dirigible) y que puede dar bastante juego, como ya demostraron Faemino y Cansado.

En todo caso, la capacidad de estos aparatos como plataformas de teledetección (mediante escáneres, radar, etc.) y medición de reflectancia es, a día de hoy, muy importante. La reflectancia de una superficie es la relación entre la potencia incidente y la reflejada; con lo cual, usando distintas bandas del espectro electromagnético, puede obtenerse mucha información sobre un área, como por ejemplo, la composición vegetal; lógicamente, esta información es muy útil cuando se trabaja con raster. He participado someramente en un proyecto al respecto, y resulta casi sorprendente, basándose en estadísticas, la cantidad de información que puede obtenerse usando los métodos adecuados.

Red de GPS (obviamente, no a escala); 
imagen obtenida aquí
Y, por supuesto, en el caso de los satélites, es básico mencionar las redes de geolocalización. La más conocida es GPS (Global Positioning System), pero están surgiendo otras muchas alternativas, y que serán posiblemente de mejor calidad; en todo caso, todas se basan en la misma idea: una constelación de satélites que emiten señales característica. Las señales emitidas se basan en un reloj atómico, es decir, de alta precisión; el dispositivo receptor capta esas señales y el retardo de la señal, de modo que cuando capta un número mínimo, puede determinar la posición  por triangulación. Cuantas más señales capte, más precisa será la localización.

GPS es una constelación de 24 satélites creada y gestionada por el ejército de los EEUU; inicialmente contaba con un sistema que introducía un error aleatorio (disponibilidad selectiva) que distorsionaba la precisión considerablemente. Este sistema se desactivó en Mayo de 2000, pero como nadie nos garantiza que no vayan a volver a introducirlo, y se calcula que hasta un 15% de la economía europea se ve afectada, de un modo u otro, por los sistemas de geolocalización, Europa ha desarrollado el sistema Galileo. En Octubre de 2011 se lanzaron los primeros satélites de prueba, y se pretende que pueda comenzar a usarse en 2014. Además de que los dispositivos fabricados actualmente ya se diseñan para que puedan usar ambas redes, Galileo pretende ser más preciso que GPS, gracias al uso de 30 satélites; estará además optimizado para Europa usando órbitas al efecto, de modo que se espera tener un margen de error de centímetros, frente a los 2,5 m. de GPS. Por otra parte, merece la pena mencionar la existencia de la red GLONASS, creada por los soviéticos y aun en uso gracias al esfuerzo que está haciendo Rusia para modernizarla tras casi desaparecer. Y por supuesto, los chinos también están trabajando en ello, y ha desarrollado su propia red: Beidou (nombre chino de la Osa Mayor), aunque en fase experimental. La red definitiva será Compass.

Datos obtenidos con LIDAR: 
en bruto, filtro de superficie y estructuras 
antiguas encontradas. Imagen obtenida aquí.
Finalmente, hablaré de una tecnología que está bastante de moda en el mundo arqueológico: el LIDAR (Light Detection And Ranging). Esta tecnología permite calcular distancias entre emisor y objeto usando pulsos de láser, de forma análoga al radar o al sonar: simplemente, se mide el retardo entre emisión y recepción de la onda reflejada. Realmente el sistema se lleva utilizando durante más de 20 años, pero a día de hoy la tecnología ha evolucionado lo suficiente como para permitir captar elementos con una resolución increíble no hace tanto. El principal divulgador de esta tecnología en el mundo arqueológico es Chris Fisher, quien ha escrito el libro The Geospatial Revolution in Archaeology: LiDAR, Regional Survey, and the Protection and Modeing of Ancient Societies, y que ha sido capaz de elaborar un mapa 3D de una antigua ciudad mesoamericana que cubre algo más de 6 kilómetros cuadrados, y sin necesidad de excavar. Tienen más detalle al respecto en este enlace. La página web donde colabora el señor Fisher parece un lugar interesante también si pertenecen al ramo.

Y nada más de momento; espero que esta información les resulte útil para aclarar conceptos o refrescar viejos conocimientos; quien sabe si tras visionar varias veces Indiana Jones y la Última Cruzada, y estudiar algo de física, les entre el gusanillo de dedicarse a estos menesteres. Si hacen algún descubrimiento interesante les estaré, como amante de la historia, muy agradecido.

Cuídense.

PD. la siguiente será la entrada nº 100 en este blog; las cifras redondas siempre son motivo de gran regocijo, y Roberto, miembro fundador, se encargará la semana próxima de hacer una recopilación...lo que además viene al pelo al coincidir con cierre del 2012 y el fin del mundo ;)

lunes, 3 de diciembre de 2012

Puente de la Constitución

Monumento a la Constitución
Imagen extraída de Wikimedia Commons
Hola a todos. Esta semana, habida cuenta de la presencia de las fiestas de la Constitución y la Inmaculada, no vamos a tener entrada de peso en el blog, ya que nuestros asiduos tendrán otras cosas que hacer.

Volveremos la próxima semana con la tercera y última parte de las tecnologías utilizadas en arqueología (pueden repasar las ya publicadas aquí y aquí), y con ellas ya casi cerraremos el año.

Sin embargo, para aquellos más sedientos de conocimientos, les recomendamos que investiguen sobre el dogma de la Inmaculada Concepción, tema fascinante dentro de la tradición cristiana, y que ha hecho correr ríos de tinta a lo largo de los siglos. Les dejo unos enlaces ilustrativos:

Relación con el arte español: http://fuesp.com/revistas/pag/cai0201.html

Como ejemplo de puente, el de Cangas de Onís
En todo caso, ya saben ustedes que aquí nos limitamos a los temas históricos, que, al fin y al cabo, doctores tiene la Iglesia...

Feliz puente.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Videos e Historia


Uno de los recursos más interesantes que tenemos tanto para la educación como para la difusión de la historia es la imagen, la imagen en movimiento, ése "diabólico" invento que es el cine. En la red tenemos desde divertidos videos (abajo tenéis una muestra) pasando por películas o documentales de gran calidad gratuitos y a nuestra plena disposición.



En la didáctica de la historia hay un proyecto de docentes norteamericanos que me parece de lo más interesante y divertido, llamado History for music lovers y del que os dejo dos ejemplos de los muchos que hay.



Estoy pensando que poniendo estos videos no sé si voy a complicar más la vida a los opositores a secundaria. No os extrañe que un día os hagan montar una coreografía similar para presentar el tema. También muchos profesores universitarios están empezando a grabar y colgar sus clases con unos resultados espectaculares de crítica y público, que no tiene por qué ser universitario, pues sus videos muchas veces son de acceso gratuito. Una manera espectacular de difundir historia de calidad. Ya muchos congresos también se graban o son ofrecidos en Streaming, lo que nos permite disfrutar de un congreso independientemente de donde se celebre. Allá va un ejemplo de ello de G. Parker. 



Siguiendo con la didáctica de la Historia, os vuelvo a recomendar el visionado del video de Sir Ken Robinson. No es exactamente sobre Historia, pero su visionado me parece imprescindible para cualquier docente. 


También la Arqueología, más atenta a todas estas novedades, se va sumando a esta cultura del video como arma para divulgar su trabajo, sus técnicas y avances. En este caso podemos destacar la presencia de un canal realizado por arqueólogos españoles donde nos van mostrando su trabajo de campo. Como verá el neófito, nada que ver con la imagen dada en el cine de esta profesión. Aunque podéis disfrutar de todos los videos aquí, os dejo este de muestra.


Si queréis saber más sobre el trabajo del arqueólogo, os recomiendo leer las dos últimas entradas de Juan Cabezas Alonso; para ilustrar aún más esta bella y difícil ciencia que es la Arqueología.  ¿Cómo funcionan las tecnologías usadas en arqueología? - I y su segunda parte que está inmediatamente antes de esta entrada. En la red puedes incluso aprender a hacer un bifaz. No nos pase como a los chicos de Perdidos...




Pero no sólo podemos aprender técnicas arqueológicas, didácticas o historiográficas. También gracias a los videos podemos aprender el uso de herramientas informáticas para su mejor aprovechamiento en nuestro trabajo como historiadores. Supongo que ya muchos de nosotros tendremos ebooks, de los que ya os hablamos aquí y Juan nos comentó cómo funcionaba en su entrada ¿Cómo funciona el libro electrónico?. Y más de uno tendrá dando vueltas por el ordenador EPUB y PDF sin organizar muy bien. Queremos saber cómo gestionar nuestra biblioteca y nos han hablado del programa Calibre. ¿Cómo se usa o instala? Youtube tiene la respuesta;



¿Qué decir de los impresionantes documentales a los que tenemos acceso gracias a la red?. Hace años era impensable disfrutar de joyas como el siguiente video de la BBC que os propongo: 


Para estar atentos a las novedades, para tener una fuente que nos informe de lo mucho que corre por la red en este aspecto os recomiendo HistoriayCine.com. Por ejemplo, gracias a ellos me enteré se una serie de documentales espectaculares que se emitieron en TV, y que, como me ocurre con muchas cosas, me lo perdí. Eran sobre la Inquisición española y podéis disfrutarlos desde aquí

Los profesores universitarios españoles se van animando a utilizar este medio para llegar a los alumnos y al gran público. Un ejemplo de ello es el delicioso documental que sobre Lope de Vega nos brinda Pedro García Martín



Este es un pequeño repaso de lo mucho y bueno que nos ofrece la web en cuanto recursos audiovisuales. Creo sinceramente que aún están por explotar. Que son una evidente arma didáctica que debemos de explotar aún más, un medio de difusión de primera magnitud y una manera evidente de acercar la universidad al ciudadano, que al fin de al cabo es a quien sirve. 

Por todo ello, y en cuanto tengamos un hueco en nuestra ajetreada vida, prometemos crear una sección de videos para recoger todo aquello que veamos por la red que cumpla, evidentemente, un canon de calidad y de interés para todos vosotros. 

Un saludo.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Paleografía. Un saber necesario

Si acudimos al Diccionario de la Real Academia Española y buscamos la palabra “paleografía” nos dirá que la paleografía es el “estudio de la escritura y signos de los libros y documentos antiguos.” Bajo esta breve definición se esconde una ciencia complicada e imprescindible para todos aquellos que se quieran dedicar a la investigación.

En la carrera, o al menos así me ocurrió a mí, no nos damos cuenta de su importancia hasta que llegamos llenos de ilusión a cualquier archivo y nos encontramos esto:


O esto otro....


Y es cuando te das cuenta que deberías haber hecho algo más de paleografía. Cierto es que he escogido unos texto complicado y que también nos podemos encontrar con letras de este tipo:


En cualquier caso parece obvio que deberíamos estudiar paleografía si nos queremos dedicar a la investigación. En la carrera hay una asignatura normalmente llamada "Paleografía, Diplomática, Epigrafía y  Numismática", pero voy adelantando que sólo sirve a modo de introducción. Si queremos saber de paleografía será necesario apuntarse a algún curso/seminario para ir cogiendo conocimiento y práctica. Porque aquí la práctica es imprescindible. Hace falta trabajar mucho los textos para ir poco a poco perfeccionando nuestras dotes de transcripción. 

Existen varios tipos de letra como la procesal, la itálica o cortesana entre otras y que han ido evolucionando a lo largo del tiempo como se puede observar en esta tabla que he podido extraer de http://fontanarejo.hispagen.eu cuya visita recomiendo. 


También recomendable visitar la página del Departamento de Historia Medieval y Ciencias y Técnicas historiográficas de la Universidad de SevillaImprescindible consultar el manual de paleografía que ha preparado un profesor de latín y griego, Juan-José Marcos, y que se puede descargar  desde este enlaceYo he utilizado con gran aprovechamiento el Manual de Paleografía y Diplomática de la Uned, pero en general es cuestión de paciencia y trabajo ir sacando el texto hacia delante. Muchas veces será necesario agrandar un poco la letra cuando no la entendamos por ello la utilización de una lupa es algo que nos puede ayudar. Una lupa o mejor aún pedir copia del legajo/documento y con esta copia lo escaneamos. Bendito PDF, lo que ha facilitado la tarea... pero aviso que sigue siendo duro. 

Cuando uno realiza una transcripción suele querer acompañarla de su investigación. Es algo que el resto de investigadores agradecemos mucho ya que pone a disposición de todos fuentes primarias y además con ello demuestra una gran profesionalidad. Como para todo existen unas normas de transcripción paleográfica (ver a partir de página 4) que debemos observar y respetar a la hora de compartir estos textos.

En definitiva, a la hora de sentarse ante un legajo paciencia y trabajo, mucho trabajo. Cuando desesperéis, que os ocurrirá, dejad apartado el trabajo un par de horas y volved sobre él. Aquí es machacar una y otra vez.

viernes, 16 de noviembre de 2012

¿Cómo funcionan las tecnologías usadas en arqueología? - II


Si algo nos enseñó el siglo XX es a ser cautos con la palabra “imposible”
Charles Platt

Hola a todos. En la anterior entrada comenzamos a hablar de la tecnología que rodea a la arqueología, concretamente de los métodos de datación absoluta, explicando los fenómenos biológicos, físicos y químicos en que se basan. En la presente entrada hablaremos de los métodos de datación relativa.

Para empezar, citaremos los casos intermedios, es decir, los métodos relativos calibrados. Se basan en fenómenos naturales que si bien no son tan uniformes como los ya citados, debidamente puestos en contexto y ayudándose de técnicas de datación absoluta para calcular los ritmos de cambio, permiten dar fechas absolutas.

Una de ellas es la racemización de aminoácidos, basada en la conversión de aminoácidos levógiros (L) a dextrógiros (D), o viceversa. En las plantas y animales vivos se forman aminoácidos (base de las proteínas), principalmente tipo L; cuando estos seres vivos mueren empieza la racemización y la transformación de L a D hasta alcanzar la estabilidad, la mezcla racémica, de modo que se puede datar un resto orgánico si se conoce la tasa de racemización de la molécula y la cantidad de formas L y D. Esta técnica de datación puede medir hasta el paleolítico medio (40.000 años), pero presenta el problema de que es dependiente de la climatología, ya que las temperaturas elevadas aceleran considerablemente el proceso.

Por su parte, el paleomagnetismo se basa en el hecho de que, a lo largo de la historia de la Tierra, el campo magnético ha cambiado de intensidad y dirección; las partículas de hierro que contiene la arcilla empleada para la fabricación de cerámica, hornos, etc. conservan la orientación del campo magnético en el momento de su cocción, con lo que mediante técnicas de decantación y sedimentación es posible conocer el instante en que se produjo la misma; esta técnica puede aplicarse hoy día hasta los 5.500 años de antigüedad, aunque es muy dependiente de las anomalías locales y los datos existentes en cada zona geográfica.

Punta de proyectil 
de obsidiana. 
Imagen extraída de aquí.
La técnica de hidratación de la obsidiana se basa en que esta roca ígnea, usada frecuentemente para hacer útiles al igual que el sílex, cuando se rompe, absorbe agua de su alrededor con la cual forma una capa de hidratación medible en laboratorio. Por desgracia, la formación de dicha capa depende de varios factores como la temperatura y la exposición a la luz solar directa, además de la composición química exacta de la misma. Por ello, es preciso apoyarse en una secuencia cronológica para la región en cuestión, además de analizar varias piezas. En todo caso, aunque su utilización está recomendada para los yacimientos de los últimos 10.000 años ha llegado a proporcionar fechas aceptables en torno a los 120.000 años

Finalmente, una de las últimas técnicas en aparecer es la basada en la tasa de cationes. Un catión es un ión positivo; la técnica se basa en que la pátina de polvo del desierto que se fija en piedras, grabados, herramientas de piedra, etc. contiene cationes de diversos elementos, los cuales presentan distinta solubilidad ante el agua de lluvia (por ejemplo, el del titanio es poco soluble, mientras el del calcio lo es mucho). Con lo cual, analizar la cantidad de los distintos cationes permitirá fechar la muestra. Su principal inconveniente es que, de nuevo, ha de aplicarse de forma local al estar sujeta a la climatología. De momento no hay consenso acerca de las fechas que puede abarcar.

Por su parte, las técnicas de datación relativa, como ya mencionamos, pretenden ordenar las cosas en secuencias: qué fue antes, y qué fue después. La primera técnica, resulta, pues bastante obvia: se trata de la estratigrafía. Esta técnica analiza la colocación de estratos superpuestos, basándose en los principios de que el más antiguo es el inferior (por tanto, los niveles superiores son más modernos), y los distintos objetos encontrados en el estrato correspondiente quedaron sepultados a la vez. Sin embargo, a veces eventos como los corrimientos de tierra pueden dificultar esta datación. Por otra parte, una vez se encuentran elementos que pueden ser datados mediante técnicas absolutas, se puede obtener una secuenciación completa para todo el yacimiento.

Cerámica procedente de un enterramiento infantil; 
imagen extraída de aquí.
Las secuencias tipológicas, por su parte, se basan en algo bastante lógico también: los objetos creados en una zona y época tienen características comunes y reconocibles. Además, los cambios en dichas características suelen darse de forma gradual. Sin embargo, como este ritmo de cambio varía; las armas evolucionan mucho más rápidamente que la decoración de la cerámica, por ejemplo. Igualmente, cada zona geográfica también sufre los cambios a distinto ritmo; la zona europea permite una datación muy fiable para los objetos de bronce, pero a nivel mundial la cosa cambia, por ejemplo. Igualmente, la forma de los objetos cambia más lentamente que la decoración, sujeta a modas. Este conocimiento nos lleva a las seriaciones, es decir, la capacidad de construir una serie cronológica con estos datos. Estas pueden ser contextuales (basada en la duración de los estilos), o de frecuencia (abundancia de los mismos).

Finalmente, la climatología, así como la flora y la fauna (fuertemente dependientes de la misma), constituye un elemento primordial a la hora de realizar estas dataciones relativas. Existen diversos indicadores basados en la misma, como las columnas de sedimentos marinos; estas columnas contienen conchas de foraminíferos, y los cambios en la composición química de las conchas de los mismos son un buen indicador del cambio de la temperatura marina. A día de hoy hay un registro que se remonta a los 2,3 millones de años. También las columnas de hielo son útiles para la datación, aunque en un rango mucho más corto: 2.000 – 3.000 años; esta datación se basa en el hecho de que el hielo compactado forma depósitos anuales, que pueden examinarse para la datación. Es particularmente útil el hielo polar para conocer oscilaciones climáticas, y está ahora mismo muy en boga para el estudio del cambio climático. Lamentablemente, para grandes profundidades o periodos de tiempo más lejanos no es posible examinar los estratos.

Por supuesto, como ya hemos citado, la flora y la fauna son claves a la hora de realizar una datación relativa; en el caso de las plantas, los granos de polen son casi indestructibles (ya les gustaría a los alérgicos que fuera de otra manera, me temo), lo cual permite a los palinólogos realizar series muy detalladas de la flora y clima del pasado. Existen, para algunas zonas, registros que llegan hasta hace 10.000 años. En lo referente a la fauna (dejando aparte los restos de foraminíferos y similares), podemos emplear sus restos para la datación gracias a la evolución. Existen diversas especies animales (especialmente roedores) cuyas características cambian con una rapidez relativa adecuada para nuestros fines. Lamentablemente este método presenta el problema de que una especie extinta en una zona puede continuar existiendo en otra, por lo que está relativamente limitada geográficamente. En el Museo de la Evolución Humana en Burgos, y en los yacimientos de Atapuerca, estos métodos están muy bien explicados, y junto a las joyas de la corona (Miguelón, Excalibur y Elvis) pueden verse muchos restos de animales que han ayudado a acotar en el tiempo las distintas piezas; les recuerdo que ya hablé algo del tema en esta entrada.

Nada más por hoy; espero que les haya sido útil y tengan claro en que fenómenos naturales se basan las técnicas de datación. En la próxima entrada les hablaré sobre tecnología electrónica aplicada a la arqueología; algunos dispositivos están revelándose realmente útiles en la investigación del pasado.

Hasta entonces, cuídense.